Ir al contenido principal

Amistades Tóxicas ¿Por qué ocurren?

"No se dejen engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres»." 1 Corintios 15:33


Las amistades, algo tan importante en nuestras vidas. Recuerdo a Tomás, ese gran amigo de mi infancia con el que compartí muchos años de mi etapa escolar, estábamos siempre juntos, hacíamos las tareas, jugábamos a la play y en el mismo equipo de fútbol en el colegio. Los años fueron pasando y esa amistad se diluyó, tal vez porque nuestras vidas tomaron rumbos muy diferentes, a decir verdad, hoy se muy poco sobre él, sin embargo, no me olvidaré de que fue Tomás quien me enseñó a dibujar, mi amigo tenía una habilidad tremenda en sus manos, era un genio para el dibujo. 


Las amistades dejan huella en nuestras vidas, terminamos pareciéndonos a nuestros amigos, una gran verdad es que las amistades pueden influenciar incluso lo más profundo de nuestras convicciones. Cuando conocí al Señor, tenía cerca de 17 años, me di cuenta de que la vida cristiana es más fácil de vivir si tienes cerca a alguien que pueda ayudarte, alguien con quien desahogarte, pero sobre todo alguien a quien contarle tus luchas y desafíos. En aquel entonces mi corazón estaba muy lleno de odio y rencor, no crecí en un ambiente sano, lastimosamente en mi hogar las cosas no eran fáciles. Tal vez eso, fue lo que me hizo valorar tremendamente lo que fue para mí encontrar personas que me querían y que deseaban estar conmigo, aún siento el sabor de súper hamburguesa que Juan Carlos y Yanet me invitaron a comer el día de mi bautismo, y a pesar de que fue una simple "comida" para mi representó un escenario donde me sentí amado e importante. Pero como casi todo tiene una cara positiva y una negativa, quiero que sepas que las amistades también pueden influenciarte negativamente. He tenido conversaciones con muchos jóvenes en mi vida, ya son cerca de 17 años participando en grupos juveniles y he encontrado un factor común: te conectas o desconectas de tu relación con Dios por el grado de influencia de tus amigos. No en vano la Biblia dice: "El que con sabios anda, sabio se vuelve; el que con necios se junta, saldrá mal parado." Proverbios 13:20


He conversado con jóvenes que dicen no creer más en Dios, algunos a los que la rebeldía les ha jugado una mala pasada en sus hogares y otros que incluso han llegado al mundo de las drogas y los excesos, todos influenciados negativamente por sus amistades. ¿Por qué pasa esto? 


1. Por falta de convicciones. 


La Biblia habla sobre Daniel, un joven prodigio judío, fue sometido a pruebas radicalmente fuertes, su vida estuvo en riesgo varias veces. Tenía tres grandes amigos Anaías, Misael y Azarías (Daniel 1:6). Un día sus convicciones sobre Dios fueron confrontadas al punto que el emperador de aquel momento les exigió arrodillarse y venerar su estatua, esto significaba reconocerlo como si fuera Dios, lo cual evidentemente ellos no iban a hacer, por lo tanto, la condena fue lanzarlos a un horno en llamas, me imagino a las personas viendo este espectáculo, propio de las mejores películas de héroes, la muerte de estos chicos era algo inminente, sin embargo, su decisión de no arrodillarse seguía en firme. 


  • ¿Has experimentado la presión de grupo? 

  • ¿Sabes lo que significa que todos se burlen de tus convicciones? 

  • ¿Te dio temor decirles a los demás lo que pensabas porque parecía impopular? 


La vida de estos chicos pasó a la historia, no porque allí hubiera terminado, sino porque allí pasó algo sin precedentes en la Biblia: 


"Sadrac, Mesac y Abednego le respondieron a Nabucodonosor: —¡No hace falta que nos defendamos ante Su Majestad! Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de Su Majestad. Pero, aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua." Daniel 3:16-18 

 

Este episodio concluye con que los amigos de Daniel salieron ilesos de dicha situación, milagrosamente no fueron calcinados en el horno, lo que llevó al emperador a reconocer que Dios es real. La falta de convicciones es lo que hace que en el momento de presión hagas lo que sabes que no debes hacer, es lo que te lleva a vacilar frente a las situaciones y es lo que ha generado que tus amistades te influencien negativamente. 


2. Por exceder los limites 


Límites, una palabra que muchos no nos gusta, lo cierto es que es necesaria y bien manejado se convierte en algo que nos ayuda a tomar mejores decisiones, lastimosamente es algo que la gran mayoría hemos transgredido, recuerdo muy bien cuando mi mamá me decía que cuidado con irme a lugares "pesados", ese consejo lo pasé por alto muchas veces. La Palabra de Dios aceptada en nuestras vidas nos da una serie de parámetros necesarios para vivir, como o explica el P. Darío Silva - Silva: "La Biblia es el Manual del Fabricante". Dios nos ha dado todas las indicaciones para llevar una vida conforme a Su voluntad, la pregunta es: ¿esto es importante para ti? ¿crees lo que la Biblia dice sobre el sexo, los excesos y el honrar a tus padres? ¿tus amistades se caracterizan por promover los principios bíblicos?
 

"Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar. Hijo mío, si los pecadores quieren engañarte, no vayas con ellos. Estos te dirán: «¡Ven con nosotros!" Proverbios 1:8-11 


La Biblia nos advierte sobre la importancia de no superar los límites, ¿hasta dónde estarás dispuesto a llegar?


¿Cuáles son algunos red flags sobre las amistades que debemos considerar? Analiza las siguientes preguntas: 


  1. ¿Tus amistades te alejan de Dios? 

  1. ¿Son tus amistades un motivo para dejar de creer en Dios? 

  1. ¿Puedes actuar según tus convicciones espirituales y seguir encajando? 

  1. ¿Tus amistades te alejan de tus padres? 

  1. ¿Tienes limites en tus amistades que aseguren un relacionamiento sano? 

  1. ¿Tus amistades te reconocen como un cristiano verdadero? 


En conclusión, las amistades tóxicas son aquellas que pueden generarte momentos placenteros, pero no necesariamente una vida agradable a Dios, elegir bien nuestras amistades es una tarea que todos los días debemos enfrentar y a su vez consultarnos: ¿soy un amigo que acerque a los demás a Jesús? 

Comentarios

Entradas populares de este blog

No puedo controlarlo

Mientras escribo esto pienso en lo frágil que es mi vida, he batallado con innumerables problemas de carácter, he tenido altas y bajas, he experimentado la derrota y la victoria, he tenido momentos donde siento que no lo lograré, creo que vivir para Dios es un poco más complejo de que lo algunas personas piensan: ¿Cómo enfrentar aquellas batallas que no podemos controlar?   ¿Qué hacer frente a la necesidad de dejar de hacer algo que no soy capaz de dejar de hacer? En esta entrega quiero contarte que no existe una sola persona en la historia de la humanidad que pudiera controlarse perfectamente con excepción del Señor Jesús. Todas las personas enfrentamos diversas situaciones que nos revelan esa fragilidad que nos acompaña.  Me parece impresionante el hecho de que el apóstol Pablo viviera luchas que no podía controlar, ¿Acaso no era un hombre de Dios? ¿No contaba con una especie de súper poder que le permitiera ser inmune a lo que vivimos todos los mortales?   Romanos 7:15...

Tengo pensamientos que ofenden a Dios ¿Qué hago?

    La capacidad de pensar es un don maravilloso dado por Dios, es la muestra de que hemos sido creados a imagen de Él.  Por medio de los pensamientos tomamos conciencia de lo que nos rodea, allí guardamos nuestros recuerdos y forjamos nuestras percepciones de la realidad, nuestras ideas, nuestras creencias. Incluso podemos ir más lejos de la realidad en nuestros pensamientos y concebir lo que no es, pero pudiera haber sido, o lo que tendría que haber sido, pero no es. Es importante mencionarte esto porque en nuestro interior siempre estamos pensando o hablando con nosotros mismos, tenemos un discurso constante sin darnos cuenta. Yo también he fantaseado en mi mente con el futuro o cuando me he enojado he pensado cómo pude haberle respondido al otro o cuando estoy haciendo mercado voy pensando si debo o no llevar esto o aquello.  Pero no siempre mis pensamientos son puros, agradables y honestos. También me he encontrado pecando en mi mente, pero al mismo tiempo, cuan...